Urbanismo

Dónde están los terrenos que la Nación le reclama a la Ciudad, la otra pelea más allá de coparticipación

Amparado en la ley 25.917, sobre transparencia y gestión pública, el Gobierno nacional ya avisó que tiene bajo la lupa más de 30 inmuebles que fueron cedidos por la gestión de Mauricio Macri -ya con un pie en el estribo- al Gobierno porteño, en manos de Horacio Rodriguez Larreta. Se trata mayormente de terrenos, e incluso departamentos, que se encuentran en territorio porteño, pero que eran propiedad de Nación. El artículo 15 bis de esta ley indica que durante los dos últimos trimestres del fin de un mandato, está «prohibido cualquier disposición legal o administrativa excepcional que implique la donación o venta de activos fijos». Y con ese argumento la administración de Alberto Fernández puso la mirada sobre ellos, con un decreto que se firmó en febrero, se enfrió en cuarentena, y ahora, mientras se dirime la pelea por la coparticipación, está por volver a la agenda política.

Como publicó recientemente Clarín, se trata de una cesión vía DNU que se realizó días después de que Macri perdiera las elecciones primarias de 2019. Los más de 30 inmuebles formaban parte de un convenio para «cancelar deudas y afrontar compromisos de asistencia económico financiera» por obras que inició la Nación pero luego terminó pagando la Ciudad, como el Paseo del Bajo y los viaductos de los ferrocarriles Mitre y San Martín.

Desde el inicio del conflicto, la Ciudad planteó que las cesiones fueron hechas por Nación como parte de pago por créditos para obras a las que se había comprometido, «pero que no pudo afrontar por la crisis económica». En estos días en los que este tema vuelve a colarse en la agenda de ambos gobiernos -en paralelo al debate por la coparticipación- fuentes porteñas indicaron a Clarín: «Si el gobierno nacional quiere que le devolvamos los lotes no hay ningún problema. A cambio deben saldar la deuda con la CAF (Banco de Desarrollo de América Latina) por el Paseo del Bajo y la generada por la construcción de los viaductos. Asistimos al Estado Nacional cuando no podía pagar la concreción de las obras y ahora pretenden sacarle a los porteños los activos que nos dieron para pagar sus deudas, es lisa y llanamente un robo», sintetizaron.

Por su parte, fuentes de la Agencia de Administración de Bienes del Estado (que gestiona las propiedades del Estado Nacional, y depende de la jefatura de Gabinete), explicaron a este medio que «todo el proceso se encuentra en observación, y no sólo porque las cesiones se realizaron días después de que el gobierno de Macri perdiera las elecciones».

¿Cuáles son esos inmuebles? ¿Cómo juegan a nivel del entramado de los barrios? ¿En que barrios se encuentran ubicados?

Más allá de estas propiedades en particular, la AABE indicó a Clarín que hay un universo de más de 100 inmuebles que se encuentran objetados. En abril, la AABE realizó un informe de seguimiento de la cesión de las propiedades y en septiembre la Oficina Anticorrupción denunció ante la justicia muchos de los procedimientos, en general vinculados a la tasación y a la subasta de todo este volumen de inmuebles.

El Gobierno nacional incluso revisará la transferencia de 70 inmuebles -comisarias, destacamentos, estacionamientos e incluso edificios en desuso- que fueron cedidos a la Ciudad con el traspaso de la Policía, en 2016. ¿Qué dicen desde AABE? Que el convenio es tan amplio que otorga a la Ciudad facultades para enajenar y subastar los inmuebles, sin necesidad de contar con la autorización del Estado Nacional.

La quita en la coparticipación (de 3.5% a 2.32%) tiene que ver justamente con el traspaso de la Policía. Macri aumento el porcentaje para la Ciudad en 2016. Para la actual administración el monto es excesivo y, tras el conflicto con la Policía bonaerense, Fernández decretó la quita con el fin de crear un fondo con el que la Provincia, entre otras cosas, financiará el aumento de su fuerza de seguridad. Rodríguez Larreta, por su parte, recurrió a la Corte Suprema, que tendrá que dirimir la contienda.

En cuanto a los más de 30 inmuebles objetados por AABE, una parte importante de esos terrenos se encuentra ubicado en el barrio de Retiro, en inmediaciones a la Villa 31 y a la estación de trenes. Y claro, se trata de extensas franjas de tierra, hoy ocupadas de diferentes maneras. E impactan directamente sobre las dinámicas vecinales. Algunos de ellos incluso tienen injerencia en el proceso de urbanización, por ejemplo el que es conocido como «la containera». En parte, explican por qué los vecinos no poseen los títulos de propiedad de las viviendas que habitan.

En ese predio -que sirvió durante décadas como depósito de containers- la Ciudad construyó viviendas para los vecinos de la villa que debían abandonar sus hogares debido a la relocalización de la traza de la autopista Illia. Un proyecto que se desactivó y que contemplaba que la Illia actual se convirtiera en un paseo elevado.

En Palermo fue cedido un terreno que se conoció con el nombre de «Triángulo Salguero». Tiene efectivamente forma triangular y se encuentra en una zona de la Ciudad que está a medio camino del puerto, de Aeroparque y junto al ex KDT y la autopista Illia. Últimamente esta zona se vio revitalizada por la construcción de edificios de oficinas. Pero además porque ahora quedó a metros del mega proyecto urbanístico que el gobierno porteño promueve en Costa Salguero y Punta Carrasco, que se votó positivamente en la Legislatura en una primera lectura.

Pedro Pesci es arquitecto, especialista en planificación urbana y territorial y docente en la Facultad de Arquitectura de la UAI. «Como nunca antes se refuerza la idea de que las tierras públicas en las ciudades son un tesoro. Por eso el Estado -cualquiera de ellos, en este caso Nación- debe ser muy cuidadoso cuando decide desprenderse de ellas. Debe haber una mirada que trascienda la coyuntura. Especialmente hoy, cuando estamos transitando una pandemia, toma más relevancia la importancia de preservar las tierras públicas; para construir hospitales, o para convertirlas en espacios públicos para que los vecinos lo disfruten y no se pongan en riesgo, por ejemplo. Debe haber una mirada puesta en el vecino y en lo público», entiende el especialista.

Con el mapa de los terrenos en disputa, Pesci entiende que «deben ser vistos por ambos Estados como una oportunidad para mejorar la calidad de vida de la gente, para resolver la problemática que provoca el déficit habitacional, para generan espacios públicos y verdes de calidad, infraestructura en salud, educación y seguridad».

El debate en torno a las propiedades -en su mayoría tierras- parte de la base de una visión en la que el vecino juega, en la mayoría de las veces, un papel secundario. Cuando las fuerzas políticas se alinean -incluso en minoría los gobiernos logran juntar los votos necesarios que muchas veces necesitan para vender tierras- la voz de los habitantes de la Ciudad queda reducida y limitada a una audiencia pública no vinculante.

FUENTE: Silvia Gómez – www.clarin.com

Acerca del Editor

Dejar un comentario